BENITO PÉREZ: UN HOMBRE, DOS ARTISTAS

El Santuario
Se abrió la puerta metálica de doble hoja y pude contemplar el espacio enorme del taller, (tal vez una percepción exagerada) casi atónito observe con lentitud el lugar, el contorno colmado de obras madurando y gestándose me inspiró un calido respeto, pinturas y esculturas por doquier, retratos, paisajes, un mundo diferente, otro aire, otro idioma. Benito me recibió con un afectuoso saludo y me presentó a sus amigos, un grupo de artistas tan agradable como heterogéneo. Luego me condujo a su taller personal. En su recinto, el olor de los oleos pareció querer encarnarse en el mágico aroma de los ríos y arroyos mendocinos
que llenaban el lugar enmarcados o enrollados durmiendo su polvoriento sueño de tela y madera.
En el centro de la habitación, entre pinceles y espátulas, nos observaba con sus cortaderas y veguitas,”él Gateado”… entrecerré los ojos y casi pude escuchar el murmullo del agua…

La Charla
¿Benito, que fue y que es para vos la pesca con mosca?
Una pasión. Me apasiona el componente investigativo que requiere pescar, y como soy un tipo muy curioso eso me pegó duro cuando conocí la pesca con mosca. Siempre fui un amante de la naturaleza y eso me llevó a leer e investigar muchísimo sobre biología, conducta animal, entomología, conservación de las especies etc.
Ya de niño sentía mucha curiosidad por la pesca
y empecé como es lógico con carnada natural,
me acuerdo que solía pescar junto a mi padre,
en el río Tunuyan, en el mismo lugar donde hoy se encuentra el embalse “El Carrizal” cuando este era un lugar bastante inhóspito y el Río tenía Percas de muy buen tamaño… Ya de grande encontré en esta actividad el relax y la paz tan necesarios para escapar del stress de la vida diaria. Siempre viví
la pesca como una gran pasión.


¿Como fue que llegaste a pescar con mosca?
Bueno, un día allá por el año 1950 me enteré que se habían introducido en Mendoza las truchas. Toda la literatura que yo podía leer la definía como el pez más deportivo en el mundo, un animal bellísimo, y ese tipo de descripciones despertaron en mí el interés por pescarla. La trucha se había introducido en el año 1938 o 1940 en Mendoza y ya se corría la voz en el 50 de que se la podía pescar sin problemas. Así fue que luego de algunos años pude hacer un viaje al Manzano Histórico de Tunuyan, al Arroyo Grande de la quebrada, y pude pescar mis primeras truchas fontinalis con lombriz, por que aun no conocía la mosca, ni la conocería hasta el año 1962 en que a través de la revista “Pesca y Casting” empecé a entrar en el tema, antes pasando por el uso de la cuchara... Recuerdo que en la calle Primitivo de la Reta y Alem de la ciudad de Mendoza había una casa llamada “Los Álamos Pesca”, allí encargué mi primer equipo de mosca y cuando lo tuve en mi poder me puse con el tema del lanzamiento, el atado y la pesca, por supuesto todo el aprendizaje fue autodidacta porque no había profesores ni cursos como hay ahora…


Hablanos de tus mentores en esta actividad
Cuando me vi que estaba metido en el tema empecé a buscar información de gente que ya tuviese experiencia en pesca con mosca, así fue que en la misma casa de pesca donde compre mi primer equipo, me contactaron con el Señor Ernesto Handl, que ya conocía mucho del flyfishing por una cuestión de tradición familiar, a él lo puedo señalar como mi mentor en el atado tradicional, era un innovador, un tipo sumamente exigente en cuanto a las moscas, sus materiales y las técnicas para su atado. El fue quien me dio las bases para atar moscas a la vieja y nueva usanza y también me ayudó con el lanzamiento. Por el mismo medio, por “Los Álamos”, conocí a Don Juan Modrijan que tenía también una tradición adquirida en Croacia y que mas que cuestiones técnicas me enseñó a disfrutar de la pesca, era una persona fantástica, lo recuerdo con mucho cariño, como un hombre de risas, de buena onda, realmente un buen compañero de pesca. Por último, en el año 1970 conocí a Alan Fraser que me dio sólidas bases generales de la pesca con mosca y me impulsó con insistencia hacia el estudio de la entomología y los ambientes. Los cuatro entablamos una buena amistad…

¿Como conociste a Alan Fraser?
Como te decía en el año 1970, aparece una revista nueva que como toda publicación relacionada con la pesca que llegaba a mis manos, fue adquirida inmediatamente. Se trataba de la revista “Safari” editada en Buenos Aires, en la que escribía un señor de nombre Alan Fraser con notas bellísimas y con un profundo conocimiento porque venía de una familia escocesa con una gran tradición en Pesca Con Mosca, su padre era pescador con mosca y su abuelo era atador de moscas de salmones… entonces decidí enviarle una carta a la redacción de la revista y a través de ellos me puse en contacto con Alan y el me respondió casi de inmediato contándome que estaba cumpliendo 50 años, que vivía en San Martín de los Andes, que era ingeniero forestal y había encarado un proyecto de plantación de pinos y que si llegaba yo a ir por allí que tendría mucho gusto en recibirme, así es que con un amigo, el doctor Hernán López Vernengo a quién ingresé al tema de la pesca con mosca, viajamos a San Martín de los Andes y allí conocimos a Alan en persona. Fue Fantástico, porque hicimos una amistad casi de inmediato y teníamos realmente un trato agradable y cordial… Alan me empezó a enseñar no solo respecto del atado y la pesca, sino también de lo referido a la biología, al estudio de la alimentación de la trucha, a lo nefasto de la siembra indiscriminada de truchas que pone en jaque al equilibrio de los ambientes, recuerdo que él decía: “Tenemos que empezar a estudiar las especies argentinas que son diferentes a las del resto del mundo” (refiriéndose a la entomología)… así comencé a investigar sobre entomología acuática en nuestro país, y para hacerlo me contacté en la Universidad de Tucumán con el Licenciado Eduardo Domínguez, que alrededor del año 1982 estaba haciendo su tesis en Efemerópteras, fue una casualidad enorme… él me determinaba los ejemplares que yo le mandaba desde aquí, porque ellos solo trabajaban con ejemplares locales para determinar y clasificar las especies, pero Domínguez solo trabajaba en el norte… y aun hoy, aunque entiendo que se ha estudiado mucho la Fauna Austral, queda mucho trabajo en entomología para hacer estudiando nuestras especies autóctonas del sur.-

¿Tu primer río pescado con mosca?
Mi primer río pescado con mosca fue el Picheuta, un río fantástico… lo recuerdo como una experiencia sumamente intensa porque las truchas que no tenían ningún tipo de conocimiento respecto de las moscas, se abalanzaban sin piedad
y tomaban con una velocidad increíble… es un río que he recorrido muchísimas veces casi hasta sus nacientes a pesar de la caminata tan extensa y agotadora que ello exige.-

¿Te acordas de tu primer mosca?
Mira, mi primera mosca fue un streamer, la hice como te contaba según lo que iba viendo de la literatura que leía, y la construí con un anzuelo de pejerrey de pata larga con todo un cuerpo envuelto en alambre de cobre y con el mismo alambre le ataba un par de plumas de jilguero color amarillo y negro, eso era todo, no te das una idea de lo que era pescar con esa mosca!... a veces por los piques se quedaba sin alas y las truchas la atacaban igual! Eran otros tiempos en los que las truchas actuaban de manera distinta, sin memoria genética sobre las moscas y sus peligros. A veces me dan ganas de atarla de nuevo, pero en otro anzuelo claro…


¿Cuando empezaste a soltar truchas?
Mirá como te dije al empezar a pescar con mosca tenías tantas capturas, te digo, treinta o cuarenta en una sola jornada de entre 800 grs. a un kilo y tantos, te imaginas, en ese tiempo no existía un límite así que cada uno se lo auto imponía, entonces me guardaba solo 4 o cinco para mesa,
lo que ya era bastante y las demás volvían sanas
al agua. Eran tiempos entre el 50 y el 70 donde en cada arroyo encontrabas cada sábado y domingo más de cincuenta pescadores con carnada (lombriz o cangrejo) que se llevaban todo lo que sacaban. Yo que creo y estoy convencido que esa era la razón de que hubieran tan lindas truchas entonces. Esto valía también para Patagonia inclusive, en Río Limay la gente del Valle pescaba con espineles y redes, nunca supe de que le hubieran faltado truchas, todo lo contrario, el Río Limay en toda su cuenca daba truchas record a montones. Recuerdo que cuando soltaba una trucha todos me miraban como si estuviese loco e incluso me pedían que les diera las truchas que yo iba a soltar, lo que nunca acepté. Te aclaro que Yo estuve convencido hasta la médula de que soltar era lo correcto, hasta que avanzando en el estudio de los macro invertebrados acuáticos pude ver el daño que le hacíamos a nuestra fauna al priorizar la defensa de la trucha en lugar de proteger antes a las especies nativas.

¿Benito, que opinión ténes del cuidado que se le esta dando al actual recurso pesquero?
Sin desmerecer el trabajo de muchos o la preocupación que en ellos genere el cuidado del recurso, entiendo que no se esta tomando una participación activa en la protección de las especies de salmónidos en la Argentina. Veo con mucha pena como año a año la calidad de los ejemplares disminuye a consecuencia de la superpoblación de los ambientes. Esto que te digo lo sostengo después de haberlo estudiado en detalle durante muchos años de visitar la Patagonia y debo decir que existe la creencia infundada de que antes no existía el sacrificio de ejemplares, y que por ello las capturas de antaño eran muy superiores en calidad a las de ahora, nada más lejos de la realidad. Yo mismo tuve la oportunidad de ver las grandes matanzas de truchas que se practicaban antes, y no solo con mosca, sino con todo tipo de artes imaginables en una época donde las truchas eran realmente grandes y fuertes, en un contraste absoluto con nuestra realidad de hoy, en la que la veda casi total de muerte en complicidad con la siembra sistemática de alevinos está acabando con nuestros ambientes.-

¿Benito, cual es tu sentir respecto de esas matanzas a las que haces referencia?
No estoy de acuerdo con ellas por supuesto! Lo que estoy diciendo es que la muerte es parte de la vida y el control de las especies, o sea, la muerte es una herramienta en las manos de la naturaleza y a través de ella es que las especies mantienen la calidad y sanidad de sus ejemplares, y teniendo en cuenta que las truchas son oriundas de lugares en el mundo donde los depredadores naturales las mantienen a raya, deberíamos pensar entonces en como sujetarlas aquí también para mantener el control de los ambientes autóctonos desprovistos de este límite natural. Una buena forma de hacerlo es estableciendo un cupo de muerte razonable y estudiado para cada ambiente de pesca, pero por sobre todo no sembrar en lugares que ya tienen reproducción natural propia, creo que ese es el peor error mas allá de si se decide pescar con muerte o no… solo estoy de acuerdo con la siembra en los casos en los que la reproducción de un determinado ambiente no exista (no conozco un caso aquí) o en el caso en que a través de estudios serios se verifique que un lugar X tiene una presión de pesca tal que lo deje en saldo negativo con respecto a su reproducción natural, pero esos estudios serios no se hacen! En lugar de estudiar se siembra a ciegas…

A que estudios te referís?
Me refiero a que hay que estudiar la biomasa de los ambientes, calculando en peso la masa predada del lugar a estudiar y comparándola con la masa predadora en el mismo sector del río. La calidad de las truchas de dicho ambiente irá en relación directa a la diferencia entre ambos valores… esto es una verdad irrefutable, … Imaginate Negro, que si yo tengo un campo con vacas no voy a poder poner en él las vacas que yo quiera sino que voy a actuar en consecuencia de los recursos alimenticios que yo tengo en esa extensión de terreno poniendo a pastar la cantidad de ganado por hectárea que ese campo en particular puede tolerar, no mas, porque poner mas irá en detrimento de la calidad del ganado… o sea, que estoy comparando masa predada (pastura) contra masa predadora (ganado), es prácticamente lo mismo con la diferencia que al ganado lo podríamos sustentar agregando alimento adicional, pero en el río como hacemos eso?... Si tampoco hay estudios acerca de cómo generar recursos alimenticios en un determinado ambiente… falta mucho, pero mucho estudio… no soy de la idea de matar por matar, pero tampoco de sembrar por sembrar, hay que ponerse a estudiar en serio para cuidar este recurso que genera divisas y provee esparcimiento.

¿Cual te parece que debería ser la función del Estado en el cuidado del recurso truchero?
Bueno, hacer lo que es más lógico, designar biólogos para realizar los estudios de los ecosistemas modificados por los salmónidos, y actuar en consecuencia. Aportar a esto los fondos que generan las licencias, y otros más que deben buscarse en la actividad. Elegir un ambiente, una cuenca, por ejemplo Huefchulauquen y Tromen, fijar un cupo de muerte y llevar estadísticas después de haber mensurado la carga de cada ambiente y así poder hacer conclusiones acerca del efecto punta de caña. De otra manera estamos en un empirismo inaceptable para el siglo XXI. En cuanto a Mendoza yo abogo para que este sistema también se aplique interrumpiendo la piscicultura de truchas y resiembra e iniciando la Cangrejo Cultura y Bagre Cultura (Dyplomistes y Hatcheria) en el Arroyo Grande del Manzano de Tunuyán lugar ideal para este estudio puesto que no se comunica con ningún río o lago tiene un corto recorrido y bajo caudal.

¿ Dentro de las especies de insectos acuáticos autóctonos, considerás que hay alguna a la que se le debería dar protección urgente?
Sin dudas nuestra efímera mas hermosa, endémica en una estrecha franja que va de Junín de los Andes hasta cerca de Angostura con un solo género y dos especies.-Se trata Chiloporter y Chaquihua. Habría que hacer algo para protegerlas, son verdaderas joyas para nuestros ambientes.-

Pasando a otro tema sabemos que empezaste a comercializar productos de Orvis cuando en Mendoza había muy pocos pescadores con mosca, ¨¿Como ves el negocio de fly fishing de ahora en adelante?
Mirá, cuando empezamos en el año 1993, habían en Mendoza unos 30 pescadores con mosca, esa fue la proyección del mercado local que yo envié a la gente de Orvis para que analizaran la posibilidad de abrir una representación en Mendoza, para mi sorpresa aceptaron gustosos y hoy el negocio marcha de maravilla, a pesar de los avatares que hemos sufrido todos con una economía tan fluctuante como la nuestra en estos últimos años… ha habido crecimiento y esperamos más aunque entiendo que es un mercado ya maduro, la pesca con mosca está ahora muchísimo mas difundida, ya no es el boom digamos no?...

¿Que te apasiona de la pesca con mosca?
De la pesca con mosca me vuelve loco la investigación, desentrañar los misterios que encierra, el estudio de los ambientes y de las especies. Hoy el investigador en mi es tan activo como el pescador, y hasta tal vez un poco mas…
esa fascinación por el descubrimiento y el afán por compartir mis estudios en el tema me llevaron a la primera edición de mi libro “La Mosca” en el año 1990 cuyo contenido es un compilado de estudios de mas de 10 años en los que indagué sobre la vida y el desarrollo de una gran cantidad de insectos acuáticos importantes en la dieta de los salmónidos. Incluí también dibujos de los especimenes ya que en ese momento era la única forma de poder plasmar sus detalles en mi libro. Saqué una segunda edición en el año 2000 con mayores contenidos y una terminación realmente de lujo… también tengo una edición en CD para los más informáticos…

¿Además del escritor, como es que coexisten en vos el pescador y el pintor?
Nació primero el pescador, no fue una coexistencia todo el tiempo, el pintor vino después a raíz de la necesidad de expresar, de comunicar, yo siempre en la pintura quise transmitir la importancia de esos fantásticos animales que pasan desapercibidos por su minúsculo tamaño y que son el pan de cada día en la mesa de nuestras truchas… todos hablan de las truchas, su belleza, su importancia y como preservarlas, y quien se pone a pensar en una Efímera (may fly), en lo valiosa que es en la vida de un río, en que si la preservamos el resultado inexorablemente va a ser un beneficio para las truchas que en él habiten… en que sembrando alevinos en forma desmedida estamos poniendo en riesgo a ese precioso insecto al igual que a toda la base alimenticia de la trucha y con ello a la trucha misma. Hay que pensar que un río no es solo agua y truchas. La conservación debe empezar desde abajo, desde el cimiento, que son nuestros insectos acuáticos, son la base de la vida de nuestros ríos…

¿Que sensaciones te invaden cuando tenés una trucha en tus manos?
Es un drama…sin ninguna duda, si lo analizas desde todos los ángulos es una circunstancia con reminiscencias realmente muy antiguas en la que la vida misma estaba en juego para ambos contendientes. El pescador por su lado tenía la vida de su prole y la suya propia en riesgo y su habilidad para la captura de un animal era la única herramienta para procurarse el sustento,
y el pez por el otro lado que a capa y espada defendía su propia vida tratando de escapar de su depredador. Hoy por mas que adornemos y disfracemos ese épico contexto con fotos lindas y bellas palabras, por mas que devolvamos a la trucha a su medio y levantemos las manos con satisfacción luego de una captura, la situación es igualmente dramática para el pez que siente en la pelea debatirse entre la vida y la muerte tratando desesperadamente de salvarse de lo que cree será el fin de su existencia, y tal vez para el pescador también el deleite de la captura esté íntimamente emparentado con lo que sintieron nuestros ancestros al llenar sus básicas necesidades alimentarías cuando se hacían de una presa. Cambiaron los tiempos, cambiaron las técnicas, pero no deja de ser la misma escena dramática.

El Ping Pong

Tu mayor éxito:

Mis grandes éxitos no se relacionan con la pesca sino con mi familia y mi realización personal.

Tú mejor mosca:
La Pérez Destroyer.

Secas o Streamers:
Secas, siempre secas.

Alan Frasser:
Un hombre sumamente inteligente, una gran persona.

Boya y Lombriz:

Una experiencia fantástica que deberíamos rescatar para nuestros niños y nuestros mayores.

El Bebe:

Un gran caster, un excelente observador y sin dudas un gran pescador.

Cantidad O Dificultad:

Dificultad, toda la vida.

Jorge Donovan:

Un hombre con quien tuve una excelente relación a pesar de nuestras opiniones encontradas.

Lo peor para las truchas:

La degradación del medio y la siembra sistemática de alevinos.

Elegí un río para vos:

El Malleo.


El Cierre
¿Que le aconsejas a los que recién se inician?

A los nuevos les aconsejo empezar sin titubeos, investigando todo sin prejuicios ni dogmas impuestos por nadie. Que saquen sus propias conclusiones, que calmen sus ansiedades por pescar e inviertan mucho del tiempo de sus excursiones en la sola investigación. El río mismo tiene todas las respuestas, solo hay que encontrarlas.

Gracias por recibirnos Benito

Un placer, nos vemos en el río.-

Por: Negro Gomez
Colaborador de Mendoza Fly Shop

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