Reporte en el Río Atuel

Mayo 2015

Por: Exequiel Bustos

El fin de semana pasado pudimos compartir dos días de pesca y amigos en nuestro querido Atuel. Este río que funciona como límite político entre el departamento de Malargue y San Rafael, nace próximo al Valle de Las Lágrimas y su tramo superior desemboca en el dique “El Nihuil”. Se encuentra prácticamente toda la temporada de pesca, turbio, por la gran cantidad de sedimento que arrastra. Pero a fin de temporada una conjunción de aguas bajas y claras con un buen clima lo hace uno de los pesqueros más interesantes.

Como todo lo bueno debe tener una parte mala, si bien podemos ir a este río y encontrarnos con un clima espectacular, también podemos encontrarnos con un viento que desafía hasta al más tenaz. Esta demás decir que derivar una ninfa con un viento de cordillera de Los Andes, se hace una tarea muy difícil y desgastante hasta para el mejor pescador. Si se combina con que este viento es frío, realmente no hace preguntarnos qué tan apasionados somos.

El primer día de pesca climáticamente fue uno de esos que describo anteriormente, viento muy fuerte, frío, agua helada. El coctel perfecto. Pero al mal tiempo, buena cara. Ese día pescamos en la zona del hotel abandonado, un par de cientos de metros aguas arriba y abajo, siempre intentando con ninfas, la verdad que hubiera sido bueno probar con streamers de acuerdo a las condiciones pero porfiamos todo el fin de semana con ninfas. Los pescadores éramos Javier Garcia, Diego Barrozo, Jorge Cebadera y quien escribe.

Si bien tuvimos varias capturas cada uno, no pudimos capturar ninguna de las gordas que prestigian este río. Jorge pesco un lugar un poco más arriba y tuvo muy buenos resultados capturando 7 peces.

Pero para las condiciones climáticas pudimos sobrellevarlo bastante bien. Para lo cual alargamos leaders para evitar el drag de viento al máximo, mantuvimos la caña lo más pegada al agua como era posible, incrementamos el peso en las moscas y lastre, y disminuimos el radio de acción generando derivas más cortas pero un poco más controladas. Usamos tanto ninfas convencionales como perdigones.

El segundo día el viento soplaba un poquito menos, es decir estaba durísimo igual, pero esa pequeña diferencia nos permitió hacer un poco mejor las cosas. Pescamos una zona más baja, aproximadamente a unos 10 km abajo del Hotel. Pudimos tener numerosas capturas y algunas muy buenas a pesar que la temperatura del agua era muy baja.

Todo pudimos pescar muy bien, por ejemplo en mi caso esa tarde capturé unos 12 peces de mediano porte, promedio 600 gramos y algunas que estuvieron por sobre el 1.5 kg tranquilamente. Esa tarde utilice por momentos línea e indicador de pique, dejando solo el indicador por sobre el agua luego del lanzamiento, pero la línea en vez de estar en el aire la dejaba en el agua incluso metía la punta de la caña debajo de la superficie para tratar de evitar un poco el viento, por supuesto que existía drag producido por el agua, pero era preferible al de viento.  

Esta estrategia me dio muy buenos resultados las primeras horas de pesca, y en cuanto el viento me permitió un poco más, alargué el leader y comencé a pescar al “hilo”,  utilizando dos perdigones de 4mm que me permitieron profundizar bien. No hubo una mosca en particular que anduviera, como en la mayoría de los casos lo que determinaba el pique era la buena deriva y la profundización de la mosca.

De los perdigones que yo utilice uno totalmente naranja con una gota negra en el dorso fue la que más picadas tuvo. Bueno espero pueda aprovechar la pesca de este hermoso río en la ventana que nos da a los mosqueros para pescarlo. Totalmente recomendable. Nos vemos en el río!

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