
La
historia de Mendoza Fly Shop, es la historia de un hombre y de su
familia. Ellos pusieron en marcha un emprendimiento comercial especializado
en la pesca con mosca que protagonizó la introducción
y difusión de esta disciplina en la región del oeste
árido de la Argentina.
El
pionero fue Benito Pérez, quien desde niño se interesó
en la pesca, recorriendo con su padre agricultor los ríos
y canales de su provincia. Esos cauces traen, muchas veces turbias,
agua de los deshielos de la cordillera de los Andes, que fluyen
en medio de un desierto donde el riego es vital para desenvolver
una economía productiva de la cual surgen, en bellos oasis
y numerosas bodegas, los mejores vinos argentinos.
Los
Pérez, como dice la canción de Patxi Andión,
“eran pescadores antes de nacer”. Al menos cinco generaciones
han capturado peces en Europa y América. El abuelo de Benito,
llamado igual, pescaba salmones y reos en el río Avia en
la provincia de Orense, Galicia española. Esta pesca a fines
del siglo XIX era usual hacerla con tridente en pasarelas debidamente
autorizadas por las autoridades, aunque también pescaba anguilas
de noche con carnadas o medio mundo. Al llegar a Mendoza, en 1909,
en busca de un horizonte más venturoso para él y sus
descendientes, pescó en el rio Tunuyán percas y bagres
otunos que superaban el kilo, en el tramo donde hoy está
el embalse Carrizal. Su hijo no le fue en menos. José Pérez
Hermida pescó en ese mismo cauce desde los nueve años,
proveyendo diariamente percas para la mesa familiar que compartían
el primer Benito con su mujer, Isabel. El tercero de esta dinastía
de pescadores es nuestro legendario “Beny”, cuyos pasos
ha seguido Pablo Rodrigo, a quien ya acompaña su pequeño
Nehuén Alejandro.
Benito
pescaba desde mediados del siglo XX con artes tradicionales y en
su práctica fue reconociendo las especies nativas, distinguiéndolas
de los salmónidos introducidos, cuya pesca lo fascinaba.
Descubrió la modalidad del fly fishing y su curiosidad se
abrió hacia la fauna invertebrada que servía de alimento
a esos magníficos peces que combatían con denuedo
cuando eran atrapados por sus anzuelos. Practicó la disciplina
con Allan Frazer, a quien considera su maestro en la pesca con mosca,
y luego conoció a los principales protagonistas de la especialidad
en la Argentina y los países que fue visitando.
Si
Benito Pérez fue el adelantado, Mendoza Fly Shop es también
la obra de quien lo acompañó y ayudó desde
el comienzo, su esposa Margarita, quien se ocupó inicialmente
de que el negocio funcionara cuando su marido debía atender
sus ocupaciones como escribano. Y junto a Margarita ayudó
desde pequeño, casi adolescente, su hijo Pablo Rodrigo quienes
hoy el principal responsable de la empresa.
En
1993 sólo unos pocos afortunados conocían la pesca
con mosca en la provincia de Mendoza, pero no había prácticamente
oferta local de aparejos para practicarla. Los Pérez se propusieron
invertir en Orvis ayudados por la Familia Trape, para que más mendocinos pudiesen aprender
el arte de “volar” una mosca artificial. Los guiaba
la idea de que si los instrumentos eran accesibles localmente, muchos
amantes de la pesca aprenderían esta técnica, que
seduce a quien la practica tanto como lograr con ella un pez saltarín
y luchador.
Los
primeros pasos
La
primera compra de mercadería se realizó en el mes
de julio y fue recibida en septiembre de ese año. Se eligió
a The Orvis Company Inc. como proveedora por ser líder mundial
de la pesca con mosca y otras actividades al aire libre. Así
nació un negocio familiar, el primer fly shop de la provincia,
que hoy es líder en el rubro dentro de la región de
Cuyo y una referencia obligada en la Argentina. Comenzaba de esta
manera una actividad comercial cuyo cometido resulta placentero
para quienes lo atienden y sus clientes. Los primeros en llegar
fueron los entrañables amigos de numerosas excursiones de
pesca por los ríos de Mendoza y otras provincias, incluida
la mítica Patagonia. Esos clientes trajeron otros, que también
se fueron convirtiendo en amigos.
El
mercado en ese momento inicial no incluía más de cincuenta
personas, que hasta ese momento habían estado obligadas a
comprar en el exterior. Regía entonces un tipo de cambio
que favorecía el ingreso de toda clase de mercaderías
importadas, lo cual permitió traer un catálogo bastante
completo de enseres a los que pudieron acceder los pescadores locales
adquiriendo productos de primera calidad. De ahí en adelante
el crecimiento fue sostenido y hoy honran a Mendoza Fly Shop con
su elección más de 1.500 clientes habituales.
Originalmente
la superficie dedicada al comercio fue de 16 m2, pero los Pérez
debieron duplicarla a poco andar.
En
octubre del año siguiente (1994), una vez que Pablo Rodrigo
terminó sus estudios de guía de montaña, se
puso al frente del negocio. Desde pequeño había aprendido
a pescar con mosca, orientado por su padre. Pero en ese momento
ya había perfeccionado sus conocimientos del cast y el atado
de moscas convirtiéndose en muy poco tiempo en un instructor
de lanzamiento, de lectura de las aguas y en el uso y consejo de
las más modernas líneas para la pesca con mosca.
En
simultáneo con su perfeccionamiento técnico, Pablo
Rodrigo puso atención en algo que es clave en este tipo de
negocio: satisfacer al cliente en su búsqueda de información
y del mejor equipamiento para disfrutar de una actividad que si
bien es exigente nos devuelve el placer del contacto con la naturaleza.
Hoy en día cada cliente que tiene trato con él percibe
que está hablando con una persona de amplísimos conocimientos
y se entusiasma por todo lo que pudo aprender aún en la más
breve de las charlas.
La
expansión afortunada
Sobrevinieron
cinco años de crecimiento vertiginoso. En 1998 se construyeron
otros 100m2, que fueron diseñados especialmente para un negocio
de esta especialidad única, con mucha madera que evoca los
bosques y ríos trucheros. Esta construcción es probablemente
la primera en Argentina destinada a un comercio de pesca con mosca.
La
actividad comercial se complementó con innumerables cursos
de atado de moscas, lectura de aguas, entomología etc. En
diciembre de ese año, Pablo Rodrigo consiguió que
vinieran a nuestra provincia el reconocido maestro internacional
Mel Krieger y su esposa Fanny para enseñar al más
alto nivel la esencia del fly casting, dictando una clínica
especial en el valle de Poterillos, rodeados de imponentes montañas.
Pensando
siempre en ofrecer a nuevas alternativas a sus amigos pescadores
en
febrero del 2000 se decidió flotar en balsa por primera vez
el río Grande, (en el sureño departamento de Malargüe,
en la provincia de Mendoza), uno de los grandes afluentes que forman
el río Colorado, que sirve de límite norte a la Patagonia
Argentina. Se trató de un hecho histórico en la región,
pues no había sido intentado antes, quedando así una
“flotada” establecida para quienes deseen pescarlo en
esta divertida forma todos los veranos, pues permite visitar diversos
parajes aprovechando la corriente de un río caudaloso de
montaña.
En
agosto de ese mismo año se inaguró el primer portal
de Pesca con Mosca Orvis para Argentina www.mendozaflyshop.com con
el objetivo de ofrecer al pescador toda la información necesaria
en materia de equipos, técnicas de pesca y ambientes donde
practicar su pasatiempo favorito, pudiendo consultarla desde la
comodidad de su hogar u oficina.
Mendoza
Fly Shop decidió salir al mundo a través de Internet,
diseñando el primer portal de pesca de con mosca de Cuyo.
Por este enlace, se ofrecen conocimientos específicos, divertidas
anécdotas, información práctica, cursos de
atado en la red, y muchos temas más que se tratan semanalmente
ya que la actualización nunca supera los siete días.
De esta forma, los responsables del portal se sienten más
cerca de los pescadores del mundo entero.
Cursos
de lanzamiento y atado
Para
poder transmitir el arte de la pesca con mosca, Mendoza Fly Shop,
se propuso como objetivo ampliar localmente la enseñanza
de esta disciplina que tantas satisfacciones brinda a quienes la
practican. Por ello, en su escuela de lanzado se busca transferir
además de la técnica el espíritu de arte que
consiste en atrapar un pez con un anzuelo emplumado atado en la
punta de un hilo. Muchos interesados se contactan por Internet o
vienen al local a preguntar por los cursos.
Por
la cabaña de Mendoza Fly Shop han pasado personalidades como:
Hans Hebeisen y Señora (Orvis Suiza), Mel y Fanny Krieger
(USA), Darío Pedemonte, Efraín Castro (Tornillo),
Martín Orellana, Fernando Belert, Pablo Martelli, Luis “Chiche”
Aracena, Federico Prato, José María Lozano, Huilliche
Argentina, Andrés Morenza y Jean-Jacques Annaud, Pablo Orfeo,
Luis Antúnez (España), Brett Ference (Orvis USA) entre
otros.
Pablo
Rodrigo dice: “nos consideramos los cuidadores de la tradición
de pesca con mosca en Mendoza” y sostiene que, por la historia
que comenzó su padre y él continuó, ese orgullo
es legítimo.
En
Mendoza Fly Shop saben que su actividad está profundamente
vinculada al ambiente natural y su preservación. Por eso
prestan especial atención al estado de los cursos de agua,
las precipitaciones de nieve en la cordillera y de modo especial,
a la fauna que habita los ambientes hídricos.
En
la experiencia que han acumulado sobre esos ambientes prestan especial
atención a la entomología de los arroyos cordilleranos,
basándose en los estudios realizados por Benito Pérez
que han sido expuestos en su libro "La Mosca", una obra
deliciosa que incluye desde la descripción de los invertebrados
que viven en las aguas o cerca de ella hasta recetas de cocina y
canciones vinculadas a la pesca en Mendoza.
A
partir de esos estudios realizados a lo largo de años Benito,
(como le dicen sus amigos), ha podido crear modelos de moscas inspirados
en los insectos argentinos. Así nacieron las imitaciones
que él llamó "Pérez Destroyer" y
"Massarta" en su réplica de los estados de ninfa,
sub imago e imago del insecto cuyo nombre científico es Massartellopsis
Irarazabali.
Para
no ser menos y siguiendo los paso de su padre, Pablo Rodrigo, creó
en el año 97´ el modelo de mosca, que llamó
“Pérez Castaño", un streamers originalmente
diseñado para el río Castaño de la vecina provincia
de San Juan, (Argentina), pero que al probarlo en distintos ambientes
resultó ser altamente eficaz en Mendoza, la Patagonia y en
los ríos de Chile.
Estas
moscas originales, y todas las clásicas mundialmente conocidas,
están siempre listas en Mendoza Fly Shop para surtir a los
visitantes.
La
prueba de la crisis
El
auge y los nuevos emprendimientos siguieron hasta el año
2002, cuando una grave crisis económica se abatió
sobre la Argentina y obligó a cambiar la estrategia de difundir
y practicar la pesca con mosca en Mendoza y otras provincias argentinas,
además de organizar excursiones a Chile.
En
septiembre del 02' se asociaron aconcaguaflyshop.com y Mendoza Fly
Shop. De esta alianza nació Mendoza & Aconcagua Fly Shop
incomparándose la valioso aporte de un gran táctico
pescador mendocino, don Omar Flores, y de esta manera se pudieron
brindar más servicios a los pescadores mendocinos ya que
Pablo Rodrigo pudo dedicar más tiempo a explorar ríos
argentinos y extranjeros para diseñar excursiones novedosas.
Se
abrió entonces un nuevo negocio en pleno centro mendocino,
a metros de la peatonal Sarmiento, pensado y diseñando para
acercarle al pescador de la city un fly shop de su gusto. Un sitio
donde fuese posible hacer un descanso entre las actividades cotidianas
y conversar de pesca con mosca... en un local ambientado para hacer
volar ilusiones. Mientras, en la sede primigenia se dictaban clases
de atado de moscas.
En
el mes enero de este mismo año, el grupo de guías
contratados por el grupo se encontraba trabajando en el sur de Chile
con base en la IX Región, pescando el hermoso río
Allipén por donde remontan salmones King que llegan a pesar
30 kilogramos. Este programa de pesca resultó muy atractivo
para la mayoría de los pescadores argentinos que deseaban
pescar un record con mosca. Las reservas en aumento prometían
un desarrollo turístico notable… pero por desgracia
este emprendimiento solo duró desde noviembre del año
2001 hasta enero del 2002, pues la gran devaluación monetaria
argentina hizo que se cancelaran todas las reservas para los meses
de marzo y abril por lo que sin perder tiempo - en pleno desastre
económico – los socios decidieron viajar a Junín
de los Andes y formar una nueva base en los legendarios ríos
Malleo y Chimehuin.
La
idea era hermosa pero la situación del país no acompañaba
en lo más mínimo tanto para los pescadores argentinos,
por no tener un horizonte claro en lo que a economía se refiere,
como para los extranjeros ya que la inestabilidad social ahuyentaba
cualquier interesado.
De
todos modos los socios se empecinaron en mantener una atractiva
oferta a sus clientes. Y luego de trabajar por la mañana
en proyectos con las hosterías locales salían por
la tarde a pescar dos horas hasta que caía la luz, para conocer
en detalle los ambientes donde luego llevarían a sus amigos.
Llegado el mes de octubre de ese año 2002 tan difícil,
las reservas iban aumentando y así fue como pudieron remontar
la situación y realizar una excelente temporada, cuando todo
indicaba que sería un fiasco.
Menos
ventas, más excursiones
Mendoza
Fly Shop tuvo grandes cambios en estos años 2003 y 2004.
Las excursiones en Junín de los Andes aumentaron a pasos
agigantados y esto demandó tiempo extra de toda la familia,
por lo que se decidió cerrar el local céntrico de
Mendoza & Aconcagua Fly Shop.
La
nueva situación impuso una dedicación completa al
armado de excursiones a la Patagonia. Elegir es siempre perder algo,
y la familia Pérez debió optar entre mantener el fly
shop que se encontraba ante una marcada baja en sus ventas (los
precios en moneda local se había triplicado) o atender la
gran demanda de extranjeros que, beneficiados por un cambio favorable
viajaban en gran número a la Argentina.
Pero
en el invierno de 2005, luego una buena temporada de excursiones,
las circunstancias estaban mejorando y Mendoza Fly Shop reabrió
sus puertas en la cabaña de troncos donde tantos amigos compartieron
historias de pesca y los más gratos recuerdos parecían
estar cómodamente alojados en entre sus paredes...
Como
las condiciones ya lo permitían se comenzó a invertir
a paso lento pero sostenido importando nuevos productos de pesca
con mosca mientras la escuela daba sus cursos. Pero al mismo tiempo
se mantenían las excursiones a la Patagonia, pues las condiciones
económicas seguían alimentando una fuerte corriente
de extranjeros que veían factible ir a mojar sus moscas en
nuestros ríos.
Pasado
el verano de 2005-2006, de regreso de largos días de pesca
en la Patagonia, Omar Flores se despedía para seguir su camino
de negocios en la provisión de equipamiento para outdoors.
Aportó muchos conocimientos financieros y experiencia organizativa
por lo que Pablo Rodrigo siempre le agradece su colaboración
y la amistad que los unió durante la dura etapa que se vivió
en la Argentina en esos años.
Reencuentro
con Orvis
En
primavera de este año la familia Pérez retoma contacto
con The Orvis Company,Inc. manifestando su intención de renovar
el stock de mercadería de esa firma para sus clientes en
la Argentina.
El
reconocimiento de Orvis hacia el trabajo conjunto de casi una década
(1993 - 2002) permite este relanzamiento de Mendoza Fly Shop como
tienda de equipamiento para la pesca con mosca. Junto a la prestigiosa
marca estadounidense, los Pérez continúan siendo en
el oeste argentino una referencia obligada.
En
noviembre de 2006, para el inicio de la temporada veraniega, Mendoza
Fly Shop se encuentra más preparada que nunca, pudiendo ofrecer
productos de calidad sumado al profesionalismo de su Escuela y las
excursiones locales. Este año la familia Pérez debió
reestructurar nuevamente su empresa para dedicarse en forma exclusiva
a la venta de productos Orvis, transfiriendo sus clientes a una
empresa local de Junín de los Andes los pedidos de excursiones
en Patagonia.
Mendoza
Fly Shop retoma así su objetivo de liderar el mercado argentino
como empresa de servicios para el pescador con mosca. Es una tarea
muy dura pero que brinda grandes satisfacciones cuando se alcanzan
los objetivos fijados.
En
el Orvis Rod Show 2007 se realizó la presentación
de cañas Orvis a 150 invitados exclusivamente para deleitarse
con los nuevos modelos de la firma proveedora. 40 cañas en
acción eligiendo cuidadosamente cada uno de los modelos.
Este Rod Show 2007 se realizó en Mendoza Capital, y también
en el departamento Tunuyán y en la provincia de Neuquén.
Este tipo de eventos se repitió en 2008 con el Orvis Rod
Show Mendoza, que se realizó en la Bodega de Carlos Pulenta,
logrando la feliz combinación del vino, producto emblemático
de Mendoza, con la pesca con mosca, dos actividades placenteras
y exigentes en su calidad.
También salió en el aire Aguas Claras Fly Fishing
TV &DVD, primer programa televisivo dedicado a la pesca con
mosca del centro oeste argentino. Se emitió por cable en
la cadena Supercanal con 16 salidas mensuales. Para quienes gustan
coleccionar este tipo de programas existe la suscripción
en DVD’s mensuales con los 4 programas de cada mes.
En
2008, el equipo de Mendoza Fly Shop tabajó durante casi un
año en el diseño de un float tube que pudiera brindar
la mayor cantidad de prestaciones posibles en cuanto a la seguridad,
comodidad y velocidad, así nació el Float Tube "V"
Aguas Claras Fly Fishing. En 2009 comenzó su fabricación
y los primeros producidos llegaron al país en el mes de mayo.
Este artículo es muy útil en determinados ambientes
como puede ser el embalse del Dique Potrerillos que en los últimos
años se ha convertido, luego de su llenado, en un excelente
y exigente pesquero.
Las
presentaciones no han dejado de llevarse a cabo en lugares exclusivos.
El último Orvis Rod Show, se realizó en Arelauquen
Bariloche, lugar paradisíaco de la Patagonia argentina, en
la ladera sur del cerro Otto, frente al lago Gutiérrez.
En el año 2009 Invitados
por The Orvis Company, Inc. para conocer la fábrica de cañas,
el célebre fly shop de la firma y su escuela de lanzamiento,
Pablo Rodrigo junto a Pablo Rossi viajaron a los Estados Unidos de Norteamérica.
El convite incluía, además de la visita a la central
de la empresa, paseos de pesca en el emblemático río
Battenkill y el West Branch of the Delaware.
Este
año también se instaló la nueva versión
de www.mendozaflyshop.com que se ha renovado en su entorno gráfico
y cuenta ahora con herramientas tecnológicas como el Chat
Live, siendo la primera pagina de pesca con mosca en Sudamérica
que lo posee, lo cual permite asesor rápidamente a los pescadores
que visitan este portal de Internet especializado.
El 2010 comenzó con el evento que seguramente ha llegado para quedarse en el corazón de Mendoza Fly Shop y su gente, se dio en llamar Padres e Hijos, con el espíritu de acercar a los niños a la naturaleza y pesca con mosca, con un escenario único como lo es Valle Hermoso en Malargüe Mendoza, entre valles y montañas la unión fue la ganadora entre todas bondades de este grupo.
Hoy
como hace más de tres lustros, la familia Pérez, sigue
atendiendo con la misma cordialidad que en sus comienzos. Ellos
no han cambiado, sólo se han vuelto más y más
amistosos, a medida que tienen más cosas que trasmitir a
quienes llegan a la práctica de la pesca con mosca buscando
un divertido entretenimiento que los ponga en contacto con la naturaleza.
En
la calle Brandsen, del paraje Dorrego, en el mendocino departamento
de Guaymallén, está la mítica cabaña
de madera donde podrá compartir un café, servido por
mamá Margarita, (si es que ella no está jugando con
sus amigas un partido de tenis, deporte que aún practica
con gracia y diversión) y allí, sin ningún
apuro ni necesidad de comprar un anzuelo, podrá escuchar
decenas de historias de pesca, a cual más insólita
o increíble.
Los
Pérez dicen, y todo parece darles la razón, que practicando
la pesca con mosca no es necesario mentir para contar algo extraordinario…
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