PARA LOS APASIONADOS DEL CORRENTOSO

Estimados mosqueros:

Han pasado más de 40 días desde que escribí la comentada nota sobre la “boca del correntoso”. He recibido muchos apuntes sobre la misma, algunos muy buenos, otros no tanto, y algunos verdaderamente preocupantes (a tal punto que hasta han hecho llegar al maestro Benito Pérez su pesar por haber permitido publicar la nota, arrastrándolo en la polémica, cuando Benny nada tiene que ver en esto, es mi maestro, así como de miles de mosqueros, siendo mi exclusiva responsabilidad el contenido de la nota). Estimo que el tiempo transcurrido ya es suficiente como para contestar las críticas recibidas, las cuales se encuentran publicadas en el foro mosquero y otras críticas remitidas en forma particular a mi correo. Por este medio contesto tanto las críticas públicas como las privadas, aunque claro está, privadamente me tomaré el trabajo de reenviar esta nota también. Debo aclarar que he recibido valiosos aportes de pescadores experimentados y de colegas que han ponderado mi informe, y nobleza obliga, también he recibido críticas de fuerte tono. Como cuestión preliminar quiero dejar aclarado que jamás ha sido mi intención agraviar, ofender o faltar el respeto a persona alguna y si alguien así lo ha entendido, vayan mis sinceras disculpas. En ningún momento he dirigido mi nota y mi crítica a persona determinada, y si alguien ha recogido la línea corre por su exclusiva cuenta. De la lectura de las críticas recibidas debo sintetizar algunas conclusiones y notas comunes que he podido hallar: 1. Una lectura no comprensiva de la nota. 2. Una apasionada visión del río. 3. Agresión y violencia como método argumentativo. 4. La pretendida posesión de la verdad absoluta sobre el río, y 5. La descalificación del “otro” como reafirmación del error.  Antes de desarrollar mi réplica, deseo expresar los objetivos de la misma: a) Reiterar que no se intenta ofender a persona alguna, b) Abrir un foro de discusión sobre determinadas prácticas de pesca con mosca, c) Tender puentes de amistad con todos los mosqueros, incluso con quienes me han tratado de “necio, ignorante, discriminador”, etc. Resumiendo las críticas, tengo apuntadas en el foro y en mi correo, CINCO EN TOTAL. Debo decir que son realmente escasas teniendo en cuenta la enorme cantidad de mosqueros de todo el país que ingresan a la página y la gran cantidad de felicitaciones que he recibido. Lo realmente curioso es que las personas que critican parecieran todas pertenecer a la misma selección o grupo de amigos, lo cual no hace más que revelar lo puntual y aislado de la crítica. (en este sentido la amistad y sentido de pertenencia a un “grupo selecto” se revela en la nota de J.L.Scrivano, quien menciona a los demás “críticos” en forma expresa en su nota). De allí que todas tengan notas en común, por demás llamativas. Debo destacar la crítica de un tal “EDY”, que no se identifica, razón por la cual no he podido establecer la conexión con el grupo de SUSSEX, como el se autodenomina, pero seguramente una vez develada su identidad, las coincidencias no tardarán en aparecer. Por ello, Al Sr. H. Gugliermo: Su crítica carece de fundamentos técnicos, no es precisa, abunda en alusiones personales, hay frases que evidencian un alto grado de agresividad interior, como “patéticas y ridículas sentencias”, “habla por boca de ganso”, etc. Debo decir que no he aprendido nada de sus apreciaciones, más que llenarme de su odio y resentimiento hacia los que piensan distinto que usted. Igualmente, me complace que usted reconozca lo siguiente: “…Sí es cierto que hay algunos menos hábiles, novatos y otros pescadores que sueltan línea incluso a veces exageradamente, pero esto ocurre de ambas márgenes…”. O sea, que existen tanto pescadores novatos como poco hábiles, que incurren en las prácticas que expliqué en mi nota. No entiendo a quiénes se refiere cuando habla de “otros pescadores”, se tratará de pescadores hábiles y experimentados que utilizan habitualmente la práctica de “tirar línea”?. En fin, como yo señalé en mi nota “…. Pero antes, una advertencia al lector. Las dos márgenes son igual de buenas y apetecibles para nuestra actividad y bien podrían los sureños pescar en la margen de los norteños, pero los usos y costumbres del lugar han impuesto una diferenciación que la naturaleza no realiza por sus bondades naturales. Igualmente, esta es mi apreciación subjetiva, y seguramente podrá ser controvertida, aunque ese no es el espíritu de esta nota, ni mucho menos ofender y agraviar a alguien, ya que nuestra actividad permite que cada uno la disfrute como quiera y siempre y cuando respete las reglamentaciones…”. Por ello, no soy yo quien deba juzgar dichas prácticas, solo me limité a describirlas, eso sí, asumiendo una posición y definiendo mi práctica, tan placentera como estimo deben ser las demás. En lo que respecta a la práctica “con amnesia y potentes shootings”, usted pareció no entender correctamente la nota, tal vez una segunda lectura le aclare en este sentido De dicha lectura seguramente advertirá que no menosprecio la utilización de estos instrumentos de pesca, resultando igualmente atractivos, y en ciertas condiciones, inclusive más apropiados. Por último, una reflexión a su ironía acerca de los pecadores y el merecimiento del infierno tan temido. Ignoro cuáles son sus creencias religiosas, pero en la mía, el pecado no se encuentra relacionado con la pesca con mosca, ya que ésta solo es una disciplina deportiva, un arte y una forma muy especial de pasar el tiempo libre y de relacionarse con la naturaleza. Y en lo que respecta al infierno, debo decir que para mi no existe ese “infierno tan temido”, pero usted siga creyendo, tal vez así logre evitarlo. En lo que respecta a su amigo Facundo Fernández: Destaco el tono suficiente, superior y autoreferencial de la crítica. Le agradezco que me conceda la imposibilidad de “refutar apreciaciones subjetivas”. Como bien dice, eso son, solo apreciaciones subjetivas, y de un momento determinado, con personas determinadas y determinadas circunstancias. Es muy probable que en mi próxima visita a la boca la experiencia que recoja varíe de la informada en la apertura 2003 y ello se traducirá en una apreciación diferente y subjetiva también. Usted dice que las descripciones técnicas son erróneas y no hay una sola cita técnica o científica que avale su crítica. Ni siquiera entendió a qué me refiero cuando hablo de 110 pasos, con seguridad no se trata del largo del Río Correntoso. Le propongo una segunda y más detenida lectura. Con respecto a los invocados 214 metros que mide el río “…desde su nacimiento y hasta su desembocadura…”, lo invito a leer la nota de su entrañable amigo H.Gugliermo, “Apertura en el Corretoso”, publicada en www.flyfishing-argentina.com, y en la cual podrá discutir con él si son 214 metros o 300 como sostiene Gugliermo descalificando su afirmación precedente. Igualmente, cuando logren consensuar el largo del río, por favor no dejen de comunicármelo. Recomiendo a este respecto consultar un señero sitio web, la página de Mario Sánchez de Bustamente (www.msdb.com.ar ),  en donde una excelente nota de Luis Agrest sobre el Correntoso describe el largo del río en 300 metros. Rescato también una precisa reflexión de Agrest cuando señala: “…En su mayoría comenzaron creyendo que para pescar aquí solo bastaba poner la mosca en el agua, soltar línea, y que la buena suerte se la pusiera en la boca a la trucha o que al recoger se prenda alguna…” ( la negrita y el subrayado es mío). Retomando, Bueno, si ello fuera posible, ya que como sostiene Gugliermo en su nota, hay decisiones que se toman en “forma secreta”, como la “elección del tipo de línea”. La pregunta es un tanto irónica pero la formulo de igual modo: ¿Puede usted identificar todas aquellas decisiones que deben tomarse en forma secreta para ir a pescar al Correntoso?. Acoto que no he logrado establecerlas en ninguna obra de pesca con mosca leído hasta la fecha. A quién teme usted?, A quién le va a importar acaso espiarle su línea?. Claro, para que exista el contraespionaje, debe existir primero el espionaje. Le aclaro a usted y a Gugliermo que en Mendoza, por lo menos, de los mosqueros con quienes frecuento y guío por los arroyos mendocinos, solemos compartir nuestras experiencias, y suele pasar también, cuando aparece el secretista, éste se automargina, para que nadie pueda si quiera aproximarse a su gran verdad. Me parece, sinceramente, que es el río el que guarda sus secretos, no los pescadores que lo frecuentan. Noten ustedes que la experiencia de la pesca es tan personal, como el modo góstico que la aproxima, y en tal sentido, cada uno tiene sus propios ritos y rutinas. No podría yo criticar con acierto si es mejor rutina la de Gugliermo, que primero visita el río, luego el puente de madera, luego deja las cosas en la cabaña y luego saca el permiso en un determinado y famoso fly shop de la zona, como si dejar las cosas primero, sacar el permiso en otro fly shop y luego visitar el río fuera “profano” (por contraposición a los “ritos sagrados” de Gugliermo). Cada uno crea su rutina, o quiénes son ustedes para definir e identificar la rutina sagrada?. En la nota de Gugliermo, dejar traslucir su gran contratiempo en llegar al río a las 5:20 AM causado por la compañía de dos “novatos”, lo que revela al menos más preocupación por su interés personal que por sus “dos amigos novatos”. Agradezco que en su nota se auto identifique como pescador de la “margen del hotel”, ello explica muchas cosas. Resta que explique por qué elige “siempre” esa margen, qué sabe Usted entonces de la margen sur y de lo que allí se habla?. En mi nota claramente señalo que: “…Las dos márgenes son igual de buenas y apetecibles para nuestra actividad y bien podrían los sureños pescar en la margen de los norteños, pero los usos y costumbres del lugar han impuesto una diferenciación que la naturaleza no realiza por sus bondades naturales…”. No puedo soslayar otra apreciación de Gugliermo en su nota: “…Este año el río se presentó difícil, mucho más que años anteriores. Las capturas eran escasas y solo los conocedores del lugar y sus técnicas pescaban normalmente…”. Como expresé en mi nota, en todos los días que fuimos en la apertura, a partir del 12/11, el río nos regaló algo, o sea, supongo, tal vez, conjeturando, yo podría llegar a conocer el río y sus técnicas (aclaro que el río tiene secretos que tal vez nunca llegue a conocer). Eso contradice la necedad e ignorancia que me endilgan en sus críticas. Volviendo a Fernández, le digo, estimado pescador, que coincido en que el río hay que pescarlo de ambas márgenes y las dos son buenas y hermosas. La naturaleza no ha trazado división más que geográfica. Es la división que trazó el hombre la que describo. Y no todos los hombres, ya que los hay probos, de buena fe, nobles y respetuosos que pescan en donde sea, como también abundan en la margen norte. La mía fue una crítica particular, intencionada, dirigida, a ciertos hombres, pero jamás un menosprecio hacia ellos como persona, y si quieren seguir tirando línea como bien Gugliermo lo reconoció, que lo hagan, no soy yo el rector o pretor de sus conductas. Lo importante es que podamos disfrutar esos pocos días que dedicamos a ese bello y rico entorno, y coincido en que compartir, hacer amistades, intercambiar opiniones con respeto y disfrutar de la naturaleza lo más que se pueda es lo más importante de esos pequeños momentos que le robamos a nuestros trabajos y familia. Creo que coincidimos en estos aspectos, y deseo firmemente que nos conozcamos y podamos enriquecernos mutuamente mate de por medio. Desde ya acepto su invitación a participar de proyectos de cuidado de los recursos y también, nobleza obliga, debo puntualizarle que las matanzas “indiscriminadas” no solo llegan desde “Mendoza”. Pareciera existir algún sesgo xenófobo por los mendocinos, que le anticipo no aceptaré. Por ello deseo que su expresión haya sido desafortunada o en alguna otra dirección, extremo que discutiré personalmente con Usted. Respecto del tal “Luis”, que hace una pequeña respuesta por correo a su crítica a mi nota, destaco solo esta infeliz expresión: “Quién es este huevón?. Es sabido que el adecuado uso del lenguaje distingue a los caballeros, motivo por el cual, no derrocharé un solo momento más en la réplica a este “Luis”. Respecto de la nota de “Edy”, (me gustaría que se identificara), tengo en vista las siguientes consideraciones. Resulta apropiado que comente que jamás ha pescado el Correntoso. Ello al menos vuelve su crítica carente de significado y sí llena de significantes. Su nota es una recopilación de sornas y burlas a mi persona. Le adelanto que jamás he querido discriminar a nadie, como surge a lo largo de esta nota, y la condena a pescar en el Riachuelo es de su propia cosecha. Qué tiene de malo el Riachuelo (jamás he pescado en él) , y si por algún motivo, está degradado o en malas condiciones, que grado de responsabilidad tienen sus ribereños en ello?. Estimado Edy: no se pierda en el bosque si quiere ver el árbol. Con gusto compartiría con Usted un salamín, o unas facturas de manteca en cualquiera de las dos márgenes. Así queda invitado, será un placer reirnos un rato de su nota y de la mía, le adelanto que comparto su sentido del humor. Por último, y respecto de José Luis Scrivano. Llama la atención la frase preliminar de su nota: “Con todo respeto y sin intención de ofender”, para luego faltar el respeto y ofender a mansalva. Me acuerdo de un amigo de la infancia, de escasa educación,  que cuando se enojaba con alguien le decía: “…No te vayas a calentar, pero sos un H. de  P….”. Ese flash me vino a la mente cuando leí su nota. Usted dice que tengo una visión muy equivocada “del río, de la gente, de las técnicas y de su anatomía”. Cuál es la visión acertada, objetiva, técnica, precisa y suficiente?. La suya?. Usted fue el que se olvidó de observar. No observó la marea de comentarios que pululaban respecto de los abusos en la corrección de la línea. Su compañero y amigo Gugliermo sí los observó. Adónde estaba usted entonces observando?. Señor, yo solo puse en letra de molde lo que muchos dicen y no se atreven a escribir. Por supuesto que no voy a incurrir en la deslealtad de denunciar a mis colegas. Por eso, me hago responsable yo del contenido de la nota. Le aclaro, que ni me tomaron el pelo, sí entendí lo que ví,  y sí estuve en el mismo río que usted, o no le bastan las fotos de la nota como evidencia de la realidad. Claro, a veces la evidencia no suficiente demostración de la verdad, pasa muchas veces. Es verdad que la distinción entre ambas márgenes es tal vez uno de los aspectos menos importantes del río. Pero no creo que la distinción hecha sea ofensiva. Itero, que solo se trata de circunstancias y que pueden variar tanto que se sorprenderá. Los tiralíneas no son una peste que habría que erradicar, eso corre por su exclusiva cuenta. He pescado de las dos márgenes con igual gusto, y tengo excelentes amigos “tiralíneas” y con quienes incluso realizo excursiones de pesca. Yo los bromeo a ellos y ellos a mi con alguna otra característica de mi modo de pescar. Usted no entendió el tono y tenor de la nota. No puedo soslayar su expresa alusión a los tratos discriminatorios hacia judíos, negros o enfermos. De mal gusto. Tal vez algún día pueda comentarle en forma personal mi antecedentes en estos temas tan importantes, seguramente se sorprenderá. Por ahora prefiero solamente apuntarle que se encuentra Usted sumamente equivocado en sus apreciaciones. Me alegra mucho que haya sido alumno de José Donovan, conocemos gente en común, -en setiembre de 2003- fue guiado en una inolvidable excursión por el único nieto de Donovan (el caricaturista) que se ha dedicado a la pesca de modo profesional, y que seguramente usted conoce, o no?- y recuerdo su impecable paciencia para la observación del medio, inquietud compartida con su abuelo. Usted menciona en su nota que solo “me enfoco en pescar”. Realmente a eso se reducen sus viajes y excursiones de pesca?. Creo que no, ya que la pasión que compartimos a veces nos hacen decir cosas que no queremos. No se quede usted en una discusión carente de sentido entre el “old style” y los demás estilos. Tratemos de superar las superficialidades. Todos son igualmente válidos a la hora de disfrutar de la pesca con mosca. No mal interprete mi nota, léala nuevamente. Ni siquiera usted ha logrado fundar adecuadamente sus críticas, incurre en digresiones ininteligibles y se empeña en criticar y lo hace mal. Ni siquiera se dio cuenta de que la vara utilizada en dicha oportunidad no es tip. Respecto de los 214 metros del río, valga la crítica hecha ut supra, y le sugiero una interconsulta con su amigo Gugliermo. Usted tampoco entendió a lo que me refiero. Le sugiero que no se preocupe tanto por lo nóveles, los subestima, ellos tendrán su propia experiencia y podrán también pescar de los dos lados del río. Sí le concedo que la camaradería se encuentra en las dos márgenes del río y que en ambas lados se hacen amigos y se fortifica la amistad. No le permito que usted me endilgue que yo rompo con lo “sagrado de la pesca con mosca: La Etica y la Nobleza en el deporte”. La ética es una virtud de la conducta, un hábito de hacer el bien, y de elegir entre el bien y el mal en forma diaria, no solo un valor que declamamos pero no practicamos. El camino del agravio elegido por Usted, de la agresión, de la violencia sin sentido, del ataque personal, en donde abundan palabras y expresiones tales como: “improvisado, necio, ignorante, discriminador, etc.” no revela una conducta virtuosa y sí señor, al igual que en la ética, el hábito hace al monje. A diferencia de lo que le ha pasado a usted con mi nota – “me ha hecho enojar y mucho”- a mi no me ha hecho enojar, solo ha despertado una elemental compasión por todas aquellas personas llenas de odio y violencia. No es malo enojarse, solo que debimos aprender en la infancia que debemos reprimir aquellas conductas que producto del enojo se dirijan a hacerle daño u ofender al “otro”. Creo que el estrecho margen de la comunicación escrita, por lo menos en mí, que no tengo dotes naturales de escritor o poeta, no es suficiente para lograr una adecuada comunicación en estas líneas, por lo que le propongo e invito a compartir momentos de pesca para superar ofensas personales y generar lo que pueda tal vez algún día ser una amistad. Compartimos la pasión por la pesca y por la naturaleza y eso es mucho en común, sembremos en tierra fértil y cosecharemos algo fructífero para ambos. Que así sea. Antes de ir terminando con esta nota, quisiera destacar un informe de Juan Pablo García, publicado en www.flyfishing-patagonia.com, titulado “UN RIO DE PELICULA”, señalando que me ha parecido excelente en narración y contenido. Tengo entendido que García es amigo también de mis críticos, y por lo que surge de su nota pesca usual o habitualmente en la margen del hotel, aunque también lo ha hecho con gusto y acierto en la margen de enfrente. Debo decir que me encantó su nota, he aprendido de ella y me encantaría compartir sus experiencias con las mías, que usualmente pesco la margen del manzano. Creo que arrayanes y manzanos tienen mucho que compartir y advierto en la nota de García una pasión “venenosa” por el río, la misma que tengo yo. Creo que las bocas, no solo la del Correntoso, sino la del Limay, con su famosa barda y la “piedra de baruzzi”, la del Chimihuin, que tan bien fue conocida por el Bebe Anchorena y que ha suscitado hasta poesías, etc, generan una pasión que ya fue retratada como señala Tito Barone en una nota impecable publicada en el Boletín Mosquero de la AAPM en invierno de 1998, como “la fiebre de la boca”, y señaló cuando se le encargó una nota sobre la boca del Limay que “…La idea de publicar tres notas sobre las bocas me pareció apasionante desde un primer momento por el hecho de la increíble expectativa que éstas generan para la inmensa mayoría de los mosqueros….”. Con seguridad todos nosotros estamos afectados por esta fiebre y tal vez la alta temperatura nos haya llevado a controvertir en un tono no apropiado. De todas maneras creo apropiado que no volvamos más místico y enigmático algo que para reconocidos pescadores no es tan así. En este sentido, sugiero leer el libro “Pescando Truchas” de Ginés Gomariz, cuando al analizar el capítulo de lectura de aguas expresa: “…Por ejemplo, hay un caso típico en el sur para los pescadores con mosca que es la salida del desagote del lago Correntoso, conocida como Boca del Correntoso, dándole valor de río a una angostura de setenta metros más o menos, y que en honor a la verdad es como un pesquero, mejor el desemboque que la embocadura en sí. Pues bien, allí acuden en masa, sobre todo a principio de temporadas, tanto muchos pescadores como muchas truchas. El novato solo tiene que observar qué hacen los que ya conocen el lugar durante unos minutos. Aprehendida la lección lo más probable es que cuando les toque el turno, saquen ya su primera gran trucha. Puse la expresión saquen, porque en realidad es así. Porque en ese lugar se puede pescar mucho y bien pero nunca se aprehenderá a leer un río como corresponde. Es como pescar en una bañera y claro está, a mi también de vez en cuando me gusta tener tanta facilidad…”. Esta reflexión de Gomariz me hace pensar en que sería bueno trabajar el río no aportando más ventajas que las propias del lugar. Por último, deseo invitar a mis críticos a conocer las bondades de los ríos de la Provincia de Mendoza, a quienes con gusto guiaré en forma desinteresada para que pasen unas jornadas inolvidables. A fines de febrero partiremos junto a un grupo muy nutrido de pesqueros old style, new style, tiralíneas, sopla tanzas, pisa moscas, etc, a el "Alto Rio Tordillo", un lugar que visitó Mel Krieger en uno de sus viajes por Mendoza y del que quedó maravillado, y donde tendremos la posibilidad de pescar Arco Iris de tres kilos de un vigor excepcional, en corrientes rápidas y aguas blancas, en uno de los momentos más lindos del año, cuando eclosionan las stones. Y además, prometo hacerles probar unos vinos mendocinos que jamás olvidarán. Si están interesados, le arrimo detalles de la excursión o pueden contactarse conmigo a mlinares@mzalaw.com.ar Cordiales saludos a todos.

MANUEL LINARES.

Página de inicioEnvíe su Nota
 Registro de usuarios | Consultas | Staff

9 de Julio 1054 - Ciudad - Mendoza - Argentina - Tel 54-261-4231767